jueves, 27 de octubre de 2016

Gane o pierda, Trump controlará el movimiento político más grande dentro del Partido Republicano


La sala de operaciones de Trump.

Joshua Green y Sasha Issenberg (Bloomberg Politics) han tenido acceso al interior del equipo digital de la campaña de Donald Trump, que opera tanto desde la Torre Trump de Manhattan como desde San Antonio, Texas, y lo cuentan en un trabajo titulado "Dentro del búnker de Trump, cuando quedan 12 días."


Valiéndose de las firmas Cambridge Analytics y Giles-Parscale y de sus millones de seguidores en Facebook, el equipo del candidato republicano ha reunido
una lista de 12 millones de nombres. A diferencia de los asesores más políticos del candidato, sus gurús digitales reconocen abiertamente que Trump está por detrás en intención de voto, según sus propios análisis del electorado, pero dicen que van con un par de semanas de adelanto respecto a las encuestas públicas y han "identificado a 13.5 millones de votantes en 16 estados indecisos que consideran persuadibles," aunque no mediante una campaña positiva.


"Casi todas las encuestas públicas y la métrica privada sugieren que Trump va encaminado a una derrota, puede que una épica. Su frustrado comportamiento cuando hace campaña sugiere que lo sabe. Pero incluso aunque se acerque el final de su campaña presidencial, su equipo está mostrando el germen de una nueva empresa con operaciones de marketing directo que insisten que todavía podría impactar al mundo el día de las elecciones.


"Empezando el pasado noviembre, luego reforzándose en serio cuando Trump se convirtió en el nominado republicano, Jared Kushner construyó discretamente una base de datos digital de recaudación de fondos y una campaña de redes sociales de rápido crecimiento que se ha convertido en el centro neurálgico de la campaña de su suegro. Los asesores de alto rango de Trump no admitirán la posibilidad de una derrota, pero son francos cuando hablan sobre el valor de lo que han construido incluso después de que se conozcan los resultados -y sobre el deseo de influencia de Trump sin tener en cuenta el resultado.


""Trump es un constructor," dice Steve Bannon [presidente de la campaña] en una entrevista excepcional. "Y lo que ha construido es el aparato subyacente para un movimiento político que va a impulsarnos a la victoria el 8 de noviembre y que va a dominar la política republicana después de eso."


"Si Trump quiere reforzar su control sobre su base, entonces su apocalíptica retórica en la campaña empieza a tener más sentido. Últimamente ha sonado menos como un candidato que busca persuadir a los votantes moderados e indecisos y más como los líderes populistas de extrema derecha que han emergido en Europa. La mayoría de los oficiales del partido Republicano esperan que desaparezca discretamente si pierde. Pero si tenemos en cuenta todo lo que su campaña -y el grupo de Kushner en especial- ha estado haciendo entre bambalinas, parece más probable que Trump y sus lugartenientes se queden. Podrían emerger como una nueva empresa mediática, un movimiento político 'outsider,' o tal vez una combinación de ambas cosas: un Partido de la Independencia (UKIP) a la americana que monte una guerra contra el Partido Republicano -o, más bien, intensifique la guerra que Trump y Bannon han empezado.


(...) "Dado que Trump ha pagado con sus propios fondos de campaña la construcción de esta audiencia, solo a él le pertenecerá después del 8 de noviembre y puede desplegarla para cualquier propósito que escoja. Puede vendérsela a otras campañas o utilizarla como base para una campaña presidencial en 2020. Podría convertirse en el público de una cadena de televisión Trump. Como dice Bannon: "Trump es un empresario."


"Decida lo que decida Trump, este grupo influirá la política republicana en adelante. Esos votantes, que 'Cambridge Analytica' ha categorizado como "nuevos republicanos privados de derechos," son más jóvenes, más populistas y más rurales -y también más enfadados, activos y ferozmente leales a Trump. Capturar su lealtad ha sido el objetivo de la campaña todo el tiempo. Por eso, incluso aunque Trump pierda, su equipo piensa que es más inteligente que los profesionales de la política.


""Sabíamos lo valioso que esto iba a ser desde el principio," dice [su gurú digital Brad] Parscale. "El futuro del Partido Republicano nos pertenece.""


Podéis leer el reportaje completo aquí.


Mientras tanto, el establishment republicano sigue sin enterarse, como durante todo el año.

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