jueves, 17 de noviembre de 2016

Hoy es 8 de noviembre de 2016: todo listo en Manhattan para celebrar la victoria de unos u otros

Hillary Clinton esperará los resultados con su familia en una suite del lujoso Hotel Peninsula, en el 700 de la Quinta Avenida de Nueva York, a un par de minutos a pie de la Torre Trump.

Cuando haya resultados definitivos, Clinton celebrará la noche electoral con sus seguidores en el Jacob K. Javits Center, en la Decimoprimera Avenida, donde la candidata, supersticiosa, ya celebró en marzo su victoria en siete estados en el Súper Martes. Una gran pantalla con el logotipo de su campaña y un montón de banderas de EEUU adornan el escenario del Javits Center.



La candidata demócrata se ha gastado un pastón en el decorado, que tiene la forma del mapa de EEUU pintado de color azul (azul demócrata). La idea es que cuando la candidata pronuncie su discurso, que ella espera que sea de la victoria, pueda ser fotografiada desde arriba hablando desde el centro de un país demócrata.



A través de las paredes y el techo de cristal del Jacob K. Javits Center puede contemplarse el Empire State.



Donald Trump esperará los resultados en la Torre Trumpen el 725 de la Quinta Avenida de Nueva York, donde tiene su casa, su despacho, la sede mundial de su compañía y el cuartel general de su campaña. Después se desplazará a medio kilómetro de allí, al Hotel Midtown Hilton, en la Sexta Avenida, donde espera celebrar la victoria con sus seguidores. Es el mismo hotel donde presentó a Mike Pence como su compañero de fórmula hace casi cuatro meses.

En el escenario, más sencillo que el de Clinton (es una noche electoral, no una convención, han debido pensar en Team Trump), las banderas de los 50 estados de la Unión, además de tres filas de banderas de EEUU. Y un atril donde se lee "Trump-Pence. Nueva York, Nueva York." ¡Como si fuera un mitin en Nueva York!





Lo más sorprendente, friki si se quiere, es lo que vemos a cada lado del escenario dentro de dos urnas de cristal: son las gorras, blanca y roja, con el lema Hagamos América Grande Otra Vez que se han convertido en el símbolo de la campaña. En concreto, son las que ha usado el candidato en sus mítines.





Los invitados podrán degustar una tarta con la forma de la cabeza del candidato republicano. La tarta pesa 18 kilos.



El hotel también ha encargado un Trump Que Todo Lo Ve, una parodia de las máquinas, muy populares en las ferias (Ver la película Big), que te adivinan el futuro o te conceden un deseo a cambio de una moneda. "¡Ve lo grande que es el futuro de América!," pone en la máquina para que la gente pique y eche una monedita.

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